SÍGUENOS

Opinión

Si Morena se duerme, lo madrugan

Columna por
Armando Tiburcio

Comparte

Publicado el

Excesivamente confiados se les ve en Morena una vez iniciado el proceso electoral federal. Diría que sobrados.

Como si tuvieran en la bolsa el resultado de las urnas y con ello escriturado el futuro del país, siguen ocupados en las interminables disputas internas por controlar los cargos directivos en el partido y las candidaturas por venir de aquí hasta 2024. Con ese horizonte en mente no ven oposición digna de su tamaño que les pueda hacer sombra.

Pueden estar cometiendo un error de apreciación. Cierto es que el cambio abrupto de la relación de fuerzas electorales desde 2018 dejó a todo mundo pasmado, principalmente a las nuevas oposiciones; pero es obvio que también a Morena que se comporta con una mezcla de soberbia y vétigo por el éxito repentino sin terminar de acomodarse en su condición de partido mayoritario y en el gobierno central.

Pero no en todos los gobiernos. Las demás fuerzas políticas mantiene influencias regionales y locales en diferentes grados y niveles. Desde ahí están resistiendo, reaccionando y actuando progresivamente, intentando sus propios acomodos en la nueva circunstancia.

Nada está dicho. Quien mejor se adapte a sus nuevas condiciones obtendrá ventajas para las contiendas próximas  Se podrá argumentar que Morena mantiene las preferencias que aún le endosa la popularidad del Presidente de la República. Puede ser, pero sólo parcialmente.

En lo local, cuando aparecen los nombres de candidatos, las preferencias se ajustan y hasta se cierran. Ahí Morena se puede equivocar porque no tiene formas claras y de concenso para procesar sus propuestas sin que le generen conflictos. Se puede equivocar en los nombres pero también en mostrarse como una opción inconfiable. Se tropieza tanto consigo mismo que eso se aprovecha y estimula desde la acera de enfrente.

En un estado como Quintana Roo donde en la elección del próximo año no estará en juego la gubernatura sino que ésta forma parte de la contienda desde la oposición a Morena, la disputa por los ayuntamientos (tal vez más que por las diputaciones federales) no será un paseo para el partido mayoritario. En ocho meses pueden suceder muchas cosas. Y si no es en ésta, se prepara la próxima.

Cuando una muralla es resistente a caer de un solo empellón su merma puede ser la humedad atacando desde su base y los lados frágiles. Con salitre. Persistentemente. Un día tras otro. Está sucediendo aquí, a la vista, y eso no se registra en las encuestas.

Comparte

Opinión

Naufraga la Alianza PAN-PRD

Columna Tapabocas

Comparte

Publicado

En busca de apoderarse de las candidaturas a diputaciones locales, la Alianza PAN-PRD comienza a naufragar por la lucha intestina que libran operadores del mandatario estatal, Carlos Joaquín González con los de la candidata a la gubernatura del Estado, la diputada federal Laura Fernández Espejo.

La primera grieta del navío panista-perredista se abrió con la renuncia del delegado nacional del Sol Azteca, Juan José Marín García, quien intentó sin éxito con la cúpula perredista encabezada por Jesús Zambrano Grijalva, colocar al actor Roberto Palazuelos como candidato a la gubernatura de Quintana Roo.

De hecho, Marín García, hombre de todas las confianzas de Jesús Pool Moo, ex diputado federal y actual regidor del Ayuntamiento de Benito Juárez, se integraría esta misma semana al equipo del actor. En términos reales, la dimisión de Marín García no representa un impacto fuerte en la zona de flotación de la nave pero si mete mucho ruido a sus capitanes.

A esta pugna se suma la que libran los operadores de Carlos Joaquín, quien ya levantó la mano para quedarse con las principales candidaturas a las diputaciones, entre éstas la primera por la vía plurinominal, y los personeros de Fernández Espejo que demandan posiciones.

En medio de esta lucha, los grupos antagónicos perredistas que en cada elección hacen a un lado sus diferencias para meterse de lleno a la contienda electoral, ven como desde fuera otros personajes se adueñan de las migajas de lo que queda del Sol Azteca.

Comparte
Sigue leyendo

Opinión

Mal perdedor

Columna tapabocas

Comparte

Publicado

Cuando se sometieron al escrutinio público a través de encuestas con reglas establecidas, todos los aspirantes de Morena sabían que de los cinco aspirantes a la candidatura al gobierno de Quintana Roo por Morena, el que tuviera mayor aceptación sería el candidato o candidata.

Con el historial trapecista de la senadora Marybel Villegas Canché y sus amenazas previas con un tufo de chantaje, no fue sorpresa que no aceptara los resultados y, en consecuencia, busque un nuevo partido que la haga candidata al gobierno quintanarroense.

Sin embargo, quien hoy rompió la institucionalidad y el compromiso a la unidad partidista, fue el senador José Luis Pech Várgues. De golpe y porrazo a través de un video que subió a sus redes sociales pasó de la mesura al despropósito, de defensor de la Cuarta Transformación en el Senado de la República a un saboteador del proyecto del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Y, aunque suene rudo el adjetivo en eso se convirtió el senador Pech Várgues, porque lejos de impugnar el resultado por las vías y mecanismos de Morena, como lo hicieron aspirantes a la gubernatura de Durango, Tamaulipas y Oaxaca, prefiere alentar falsas esperanzas entre sus seguidores.

Del interés general de los quintanarroenses que buscan una opción diferente ante el fracaso del gobierno de la alternancia de Carlos Joaquín, pasó a sabotear a los miles de ciudadanos que lo hicieron tener un escaño en el Congreso de la Unión a través de la popularidad del López Obrador.

Comparte
Sigue leyendo

Opinión

Marybel, lista para saltar a otro partido

Columna Tapabocas

Comparte

Publicado

Con pleno conocimiento de la derrota que le espera en la encuesta que realiza su partido para elegir al candidato a la gubernatura, la senadora Marybel Villegas Canché amenazó con irse de Morena si no es electa.

Fiel a su costumbre, después de repartir heces fecales a sus opositores políticos, Villegas Canché descalificó hoy todos los sondeos, incluso la de su propio partido; no confía en ninguno, sólo en el que, según ella, «va diez puntos arriba» de los demás aspirantes.

Si ella no resulta ganadora, las encuestas no tienen validez, así la óptica de la mujer que se «desgarra las vestiduras» por la Cuarta Transformación y el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Con un deseo permanente, incontrolable de obtener poder a costa de lo que sea, Morena, sería el cuarto partido del que iría si no es candidata, todo un récord en el arte del «chapulineo».

Comparte
Sigue leyendo