Cancún.- Tras una de las temporadas más intensas de los últimos años, el Caribe Mexicano cierra 2025 con playas limpias y listas para la temporada alta invernal –una de las más importantes en materia turística-, luego de retirar más de 91 mil toneladas de sargazo.
La estrategia se reforzó este año
De acuerdo con datos consultados por elquintanarroense, se trata de la cifra más alta en siete años, la cual obligó a las autoridades a reforzar la estrategia que, durante este 2025, combinó coordinación interinstitucional, tecnología y participación ciudadana.
Según el reporte de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo (SEMA), al corte del 3 de noviembre se habían recolectado 91 mil 782 toneladas del alga marina. De ese total, los municipios costeros concentraron el 67% (61 mil 340 toneladas), mientras que la Secretaría de Marina (Semar) retiró 18 mil 495 toneladas mediante sus buques sargaceros y barreras marítimas, y la Red de Recolectores contribuyó con 11 mil 945 toneladas en labores de limpieza de playas.
El informe precisa que el mes de julio fue el más complicado, con 18 mil 419 toneladas, seguido de junio y agosto, con 15 mil 803 y 16 mil 719, respectivamente, meses que coincidieron con los picos de arribo del alga. En contraste, noviembre cerró con apenas 276 toneladas, confirmando la disminución natural de la temporada.
Una nueva estrategia de contención contra el sargazo
Un mes antes de la “catástrofe”, que colocó al sargazo en portadas de medios nacionales e internacionales, el Gobierno del Estado instaló la Mesa de Estrategia de Atención al Sargazo 2025, encabezada por la gobernadora Mara Lezama Espinosa, con el objetivo de fortalecer la coordinación entre dependencias estatales, municipales, la federación y el sector privado.
En ese entonces, la gobernadora Mara Lezama Espinosa destacó que la atención al sargazo “no es un asunto de temporada, sino de estrategia permanente” para proteger el entorno, la economía turística y las comunidades costeras.
A la par la Semar echó a andar su operativo de 17 buques sargaceros, 11 barredoras anfibias, 10 buques de apoyo y más de 9 mil metros de barreras antisargazo desplegadas desde Isla Mujeres hasta Mahahual. Además, se reforzó la comunicación con los municipios para agilizar la recolección terrestre y el destino final del material.
Innovación y aprovechamiento
Como parte del cambio de enfoque, este año, el gobierno estatal impulsó el aprovechamiento sustentable del alga con la inversión de 40 millones de pesos en una planta piloto de biogás que, actualmente, transforma el sargazo en energía limpia.
La instalación, ubicada en la zona sur del estado, forma parte del modelo de economía circular que busca convertir el desafío ambiental en una oportunidad económica y social.
Esto a raíz del incremento de más del 120% en la recolección respecto a 2024, cuando se retiraron 40 mil 992 toneladas, lo cual obligó a las autoridades a trabajar en una estrategia conjunta. Municipios como Benito Juárez y Othón P. Blanco fueron los más afectados, pero también los que lograron mantener sus playas en condiciones óptimas para los turistas.
No fue así para los destinos de Tulum, Playa del Carmen y Mahahual donde el sargazo no solo arrasó con el azul turquesa del Mar Caribe, sino que ocasionó pérdidas económicas para el turismo, la pesca, además de afectaciones ambientales a los ecosistemas marítimos.
Los retos del sargazo rumbo al 2026
A pesar de los resultados, las autoridades reconocen que el sargazo seguirá siendo uno de los principales retos ambientales y turísticos del Caribe Mexicano.
Es por ello que, este año, también fue publicado el acuerdo en el Diario Oficial de la Federación que actualizó la Carta Nacional Pesquera, donde el sargazo holopelágico del Caribe Mexicano fue reconocido oficialmente como recurso pesquero con potencial de desarrollo.
Este reconocimiento, según Antonio Chaves Palomo, presidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, está “sustentado por las investigaciones del IMIPAS y validado por la CONAPESCA y la SEMARNAT y constituye un punto de inflexión para la transición del sargazo desde una amenaza ambiental hacia una materia prima valorizable. Es un paso decisivo hacia su aprovechamiento productivo”, precisó.
De cara el 2026, Óscar Rébora, secretario de Ecología y Medio Ambiente del gobierno de Quintana Roo, precisó que el reto está en ampliar la capacidad de recolección marítima, mejorar los sistemas de alerta temprana y fortalecer la colaboración internacional con organismos de investigación del Caribe y Estados Unidos.
Por esta razón, dijo, el Centro de Monitoreo del Sargazo de Quintana Roo que presentó la gobernadora Mara Lezama este año, jugará un papel muy importante para 2026.
Rastreo con tecnología satelital
Este sistema, según anunció la mandataria, utiliza tecnología satelital en colaboración con la Agencia Espacial Europea para rastrear y predecir las llegadas de sargazo. Es decir, funciona para anticipar los recales, coordinar operativos de recolección (como el de las sargaceras) y generar un «semáforo» que indica la cantidad de sargazo en cada playa.
Asimismo aseguró que se tiene que reforzar la inversión en las plantas de tratamiento de aguas residuales, como las ubicadas en la zona hotelera de Cancún, para potenciar la conversión del sargazo en biogás. “Yo le apostaría más a eso”, sentenció.